Si ya sabes qué es un datalogger IoT, el siguiente paso suele ser una pregunta que no tiene una respuesta única: ¿cómo va a comunicarse? La elección de conectividad no es solo una cuestión técnica — condiciona el coste, el consumo, y sobre todo si el dispositivo va a funcionar de verdad en el emplazamiento real, que casi nunca coincide exactamente con lo previsto sobre el papel.
NB-IoT: aprovechar la red móvil que ya existe
NB-IoT (Narrowband IoT) es una tecnología celular: utiliza las mismas antenas y bandas con licencia que la telefonía móvil 4G/LTE, mediante una SIM de datos. Su gran ventaja es que no requiere desplegar infraestructura propia — si hay cobertura móvil en el emplazamiento, el dispositivo funciona sin más. A cambio, depende de un operador (con su correspondiente contrato/tarifa de datos) y consume algo más de energía que otras alternativas de bajo consumo.
LoRa / LoRaWAN: red propia, sin depender de un operador
LoRa utiliza espectro sin licencia y una modulación propia de largo alcance. A diferencia de NB-IoT, no necesita SIM ni contrato — pero sí requiere desplegar una puerta de enlace (gateway) propia, que hace de punto de acceso para todos los dispositivos LoRa de la zona. Es la opción natural cuando no hay cobertura móvil, o cuando se quiere evitar por completo la dependencia de un operador — por ejemplo, con muchos dispositivos concentrados en una misma zona (una planta, una comunidad de regantes, un polígono), compensa el coste de instalar un único gateway para todos ellos.
Satélite (NB-IoT-NTN): cuando no hay ninguna cobertura terrestre
Las redes satelitales no terrestres (NTN) permiten que un dispositivo NB-IoT se comunique directamente con un satélite en lugar de una antena terrestre, usando básicamente la misma pila de protocolos. Es la única opción realista para emplazamientos sin cobertura móvil ni posibilidad de desplegar un gateway LoRa cercano — zonas despobladas, forestales, costeras, plataformas offshore o infraestructuras lineales que cruzan grandes extensiones sin ningún tipo de red.
WiFi: la opción más simple, cuando ya está disponible
Si el emplazamiento ya cuenta con red WiFi propia (una nave industrial, un edificio, una instalación con infraestructura de red existente), usarla directamente es la opción más simple: no añade coste de conectividad ni depende de cobertura externa, aunque limita el dispositivo al alcance de esa red.
Comparativa rápida
| Tecnología | Requiere | Cobertura | Consumo | Mejor para... |
|---|---|---|---|---|
| NB-IoT | SIM + contrato de datos | Donde ya hay red móvil 4G/LTE | Medio | Puntos dispersos con cobertura móvil |
| LoRa / LoRaWAN | Gateway propio | La que cubra el gateway (largo alcance) | Muy bajo | Muchos dispositivos concentrados en una zona sin cobertura móvil |
| Satélite (NB-IoT-NTN) | Plan de datos satelital | Global | Medio | Emplazamientos sin ninguna cobertura terrestre |
| WiFi | Red WiFi existente | La del propio emplazamiento | Variable | Instalaciones con red ya disponible |
¿Cómo elegir?
En la práctica, la respuesta correcta casi nunca es "siempre la misma tecnología" — depende del emplazamiento concreto, y en proyectos con varios puntos de instalación puede que la respuesta sea distinta para cada uno. Por eso, cada vez más, la pregunta relevante no es "¿qué tecnología elijo?" sino "¿necesito un dispositivo que me obligue a elegir de antemano, o uno que se adapte a lo que me encuentre en cada sitio?".
Cómo lo aplicamos en IsurLog
En nuestro datalogger, [PENDIENTE: completar cómo se aplica cada una de estas tecnologías en IsurLog — ejemplos concretos de proyectos, cómo se configura el cambio entre ellas, etc.]
Más información en la página de IsurLog.